Estudiantes consiguió una clasificación épica en el Estadio Jorge Luis Hirschi. Con un gol agónico de Mikel Amondarain en los minutos finales, el equipo de Alexander Medina derrotó 1-0 a Independiente Medellín y se metió en los octavos de final de la Copa Libertadores.
Desde el arranque, el Pincha asumió la responsabilidad de ir a buscar el resultado que necesitaba. Manejó la pelota, jugó en campo rival y generó las mejores oportunidades de la noche, aunque volvió a encontrarse con un problema que lo acompañó durante gran parte del semestre: la falta de eficacia en los metros finales. En ese contexto, sobresalieron los rendimientos de Fabricio Pérez, Eric Meza y el propio Amondarain, figuras de un equipo que nunca dejó de insistir.
Durante el complemento el trámite se mantuvo similar. Estudiantes empujó al DIM contra su arco, acumuló situaciones y monopolizó la iniciativa, pero el gol parecía no llegar. El conjunto colombiano resistía y el reloj comenzaba a transformarse en un rival más para los dirigidos por Medina.
Sin embargo, cuando la clasificación parecía escaparse, apareció el héroe de la noche. A pocos minutos del cierre, Mikel Amondarain encontró el espacio necesario para romper el cero y hacer explotar a un UNO repleto, que acompañó al equipo durante toda la jornada. El tanto significó mucho más que una victoria: fue el pasaje directo a la próxima instancia del torneo más importante del continente.
Con este triunfo, Estudiantes finalizó segundo en el Grupo A y aseguró su lugar entre los 16 mejores equipos de América. Ahora, el León cambiará rápidamente el foco y comenzará a preparar el compromiso ante Rosario Central por los 16avos de final de la Copa Argentina, encuentro que se disputará el próximo domingo en el Estadio Mario Alberto Kempes.

