En una parada siempre compleja por las condiciones, Estudiantes igualó 1-1 frente a Cusco FC en el Estadio Inca Garcilaso de la Vega, por una nueva jornada de la Copa Libertadores. El conjunto Pincharrata padeció gran parte del encuentro, pero encontró respuestas en el momento justo y regresó con una unidad muy valiosa pensando en la clasificación.
Desde el arranque, el equipo de Alexander Medina se vio condicionado por los efectos de la altura. Le costó sostener la intensidad, perdió velocidad en los retrocesos y sufrió cada avance del conjunto peruano, que manejó mejor la pelota y encontró espacios para lastimar. Durante varios pasajes del primer tiempo, el local fue ampliamente superior y dejó la sensación de estar más cerca del segundo que Estudiantes del empate.
En ese contexto apareció otra vez la figura gigantesca de Fernando Muslera. El arquero uruguayo tuvo varias intervenciones decisivas y sostuvo con vida al Pincha cuando peor la pasaba. Seguridad, experiencia y reflejos para transformarse, una vez más, en el jugador más determinante del equipo en una noche complicada.
Pero el complemento mostró una reacción distinta del León. Con más empuje y decisión, el equipo adelantó metros, empezó a discutir la posesión y logró jugar más tiempo en terreno rival. A medida que crecían Alexis Castro y Mikel Amondarain en el medio, Estudiantes fue ganando confianza y terminó encontrando un empate, del pie de Tiago Palacios, que terminó teniendo sabor a premio por la actitud mostrada en la segunda mitad.
El punto deja al conjunto platense en una posición expectante dentro del Grupo A, todavía con grandes chances de avanzar a octavos de final. Ahora, toda la atención estará puesta en el choque ante Flamengo en el Maracaná, un partido que puede empezar a definir el futuro del Pincha en esta edición de la Libertadores.


